Buenos propósitos y nuevos proyectos. Qué mejor momento para emprender nuevas iniciativas que la llegada del nuevo año y si éstas combinan trabajo y satisfacción personal, mucho mejor.

Y es que ayudar a los demás también es un trabajo, y de los más satisfactorios y enriquecedores que existen. Porque además de la remuneración económica, los trabajos que nos llenan de forma personal y emocional, nos hacen sentirnos más realizados, valorar más las cosas y, en definitiva, ser más felices.

Los diferentes segmentos de la población demandan distintas necesidades que evolucionan según lo hace la sociedad. Por eso cada vez se crean más puestos de trabajo orientados a mejorar la calidad de vida de personas mayores, de niños, de personas con alguna discapacidad, etc. La atención a domicilio es un campo muy amplio en cuanto a oportunidades laborales se refiere: reformas, cuidado de niños y refuerzo escolar, atención y cuidado a personas mayores, limpieza, etc.

En el ámbito emocional, trabajar ayudando a otras personas aporta algunos beneficios muy importantes:

  • Quien ofrece ayuda, también la recibe. Ésta no tiene porque proceder de la misma persona, pero es muy cierto que las personas generosas tienen más probabilidades de ser ayudados.
  • Quien ayuda se siente bien. Echar una mano a alguien genera una sensación positiva y de satisfacción. Ayudar es gratificante, nos llena y nos hace sentir mejor con nosotros mismos y con los demás.
  • Ayudar aumenta la autoestima y cambia la autoimagen. Normalmente la persona ayudada suele mostrar gratitud, lo que hace que quien ayuda se sienta valorado y se dé cuenta de todo lo que es capaz de hacer por lo demás. Esto le anima a seguir ayudando y a sentirse mejor consigo mismo.
  • Ayudar aporta perspectiva. Ayudando a los demás se aprende a valorar más lo que uno tiene y permite afrontar la vida con más energía y optimismo.
  • Quien ayuda es más sociable. Se fomentan y mejoran las relaciones con el entorno mejoran, se vence la timidez y se abre el carácter.

Trabajar ayudando a los demás de forma profesional es una manera de invertir nuestro tiempo y esfuerzo desarrollando tareas que para algunas personas son vitales, y poder vivir de ello. Dar y recibir ayuda nos permite construir relaciones positivas y sentirnos más conectados y cuidados. Y es que todos vivimos más relajados cuando sabemos que alguien se preocupa por nosotros.

Así es que si buscas nuevos propósitos laborales o no, ayudar a los demás siempre es una buena opción.

 

 

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