La seguridad es lo primero y más cuando en nuestro hogar viven personas mayores. A medida que pasa el tiempo algunas capacidades físicas van disminuyendo, por eso con pequeñas modificaciones en la distribución de los muebles, podemos facilitar acciones básicas como caminar por la casa, aumentar su seguridad y evitar caídas, quemaduras u otros accidentes, principales causantes de lesiones en la tercera edad.

¡Atentos a estos consejos, seguro que os resultan muy útiles! Y si necesitáis un poco más de ayuda, os recordamos que en SOYHOGAR disponemos de servicio de adaptación de viviendas.

La seguridad es lo primero y más cuando en nuestro hogar viven personas mayores.

Entrada

Las puertas anchas y sin escalones facilitan el acceso de las personas mayores y con dificultades de movilidad; asimismo las rampas y barandillas son elementos muy útiles en cualquier hogar con personas mayores.

Pasillo

Colocar un pasamanos en el pasillo es muy útil cuando hay personas mayores viviendo en casa. De esta forma pueden apoyarse y mantener el equilibrio. El suelo ha de estar nivelado y liso, evitando siempre los materiales resbaladizos y alfombras que puedan provocar tropiezos. Los interruptores deben estar visibles y al alcance de la mano, cerca de la entrada de cada habitación.

Salón

Es una de las habitaciones en las que más tiempo se pasa, por eso, es conveniente dejr los espacios abiertos y evitar que los muebles o partes de ellos sobresalgan demasiado y puedan ocasionar golpes o caídas. Las estanterías, librerías y otros muebles de cierto tamaño deben estar fijados a la pared correctamente. La utilización de manivelas en las puertas, colocar los sofás a una altura suficiente para que los pies no cuelguen y usar reposabrazos y reposapiés resulta de gran ayuda para la comodidad de las personas mayores.

Dormitorio

La cama debe ser cómoda y adaptarse a las necesidades de quien vaya a dormir en ella. Si hace falta, debe ser articulada para facilitar la movilidad y la ayuda de otra persona si se requiere. La mesilla debe ser más alta que la cama para así alcanzar lo que necesitemos con mayor facilidad y sin necesidad de levantarse. Una lámpara y un teléfono son de gran ayuda para nuestros mayores y deben estar siempre a mano en la mesilla de noche.

Baño

Es donde más accidentes se producen, por tanto, deberemos extremar las precauciones. El suelo del baño debe ser antideslizante. Si es posible, debe colocarse plato de ducha en lugar de bañera. La colocación de agarraderas en la pared es muy recomendable, así como que la taza del váter esté una altura adecuada y suspendida sin que el pie dificulte su acceso con una silla de ruedas.

Cocina

La cocina debe estar ordenada y los utensilios que más se utilicen deben estar accesibles para evitar que las personas mayores se tengan que agachar o subirse a un escalón o silla para llegar a ellos.

 

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