La soledad es uno de los problemas a los que se enfrentan muchas personas mayores en ciertos momentos de su vida. Desde SoyHogar, os damos algunos consejos para combatirla.

Después de haber estado muchos años en activo, tras la jubilación llega un momento en el que algunas personas pueden sentirse desubicadas y notar que su vida social y relaciones interpersonales disminuyen.

Conforme pasa el tiempo y se envejece, a los problemas de salud y la pérdida del cónyuge puede añadirse la sensación de soledad, uno de los aspectos más tristes de esta etapa de la vida. Este fenómeno, muy extendido entre las personas de edad avanzada, se acentúa si la persona está alejada del resto de la familia y, en muchas ocasiones, puede repercutir en el estado de salud. Es necesario saber combatirla y hacer que nuestros mayores disfruten lo máximo posible de esa etapa de la vida.

Mantenerse ocupado

La clave para no sentirse solo es estar activo y en contacto con otras personas. Los centros de día son una buena forma de conocer a otros que tengan una situación similar, compartir vivencias y sentirse escuchado. Por su parte, los cursos para mayores ayudan a estimular la mente y seguir aprendiendo, además de hacer que vuelva a surgir la ilusión por lo desconocido.

Compañía en las residencias

En el caso de las personas que viven en residencias y no pueden valerse por sí solas, es esencial que cuenten con el apoyo de sus seres queridos: las visitas, llamadas telefónicas y momentos compartidos les aportan mucho más de lo que podamos pensar. Los voluntarios también ejercen un papel muy valorado: este colectivo, que en gran parte está formado por gente joven, les permite salir de la rutina y les inyecta una dosis de vitalidad.

Combatir la soledad es una tarea tanto de los mayores como de las personas que están a su alrededor. Una labor muy sencilla que puede significar mucho.

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