Como era de esperar, el calor ha llegado de repente y lo ha hecho con toda su fuerza. Aunque a todos nos afectan las altas temperaturas, se debe tener especial cuidado con los niños y las personas mayores. Os dejamos algunos consejos para prevenir los golpes de calor.

El verano se estaba haciendo de rogar, pero por fin ha hecho acto de presencia esta semana y ha traído con él una ola de calor africano que va a elevar el mercurio los próximos días hasta los 40 grados.

Además de las recomendaciones habituales para protegernos del calor, cuando el cambio de temperaturas es tan drástico y repentino debemos extremar las precauciones ya que el cuerpo no ha tenido tiempo de adaptarse de forma progresiva y esto puede tener efectos negativos.

Así, para prevenir los temidos golpes de calor y evitar que las elevadas temperaturas perjudiquen nuestra salud, podemos tomar las siguientes precauciones:

Beber líquidos constantemente para evitar la deshidratación, sin esperar a tener sed. Esta parte es especialmente importante en niños y mayores ya que en ellos, la sensación de sed es menos notable. Debemos procurar que esos líquidos no sean bebidas azucaradas, alcohólicas o con cafeína, ya que en lugar de hidratarnos, provocan la pérdida de líquido.

Consumir alimentos refrescantes y hacerlo lo antes posible tras su preparación para impedir que el calor los estropee.

Vestir ropa ligera, cómoda y con colores claros, con el objetivo de proteger del calor y evitar rozaduras o alergias. Si es posible, utilizar ropa hecha con materiales naturales como el algodón o el lino.

Protegerse de la exposición al sol en las horas de máxima radiación, entre las 12 y las 16 horas. Y aprovechar las primeras horas de la mañana si se va a hacer algún ejercicio físico al aire libre o cualquier actividad en el exterior.

Proteger la piel y los labios con cremas solares. Durante el verano, un simple paseo al sol puede provocar quemaduras en nuestra piel o sequedad extrema.

En casa, bajar las persianas o correr las cortinas para evitar la incidencia del sol directa, ya que ésta puede elevar la temperatura del interior extremadamente.

En el caso de vehículos, intentar aparcar en zonas de sombra o utilizar protectores sol para asientos, palanca y volante. Antes de ponerse en marcha abrir puertas y ventanas para que se refrigere y equilibrar la temperatura interna. Además, recuerda no permanecer en el vehículo cerrado ni tampoco dejar a personas mayores ni a niños.

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