Ahora parece que sí, ¡ya llega el frío! Y con él, la gripe y los resfriados están a la orden del día. Estos virus se propagan por el aire y las frías temperaturas ayudan a que pervivan más tiempo en el ambiente, por lo que debemos estar alerta para evitarlos. Siguiendo una serie de consejos y pautas, será más fácil hacerlo:

  • Ventila bien la casa: Abre todas las ventanas al menos 10 minutos cada mañana. De esta forma, el aire se renovará y desaparecerán los virus.
  • Vigila tu higiene: Lávate las manos a menudo con agua y jabón, principalmente después de estornudar o sonarte la nariz.
  • Utiliza pañuelos de papel: Cúbrete siempre cuando estornudes o tosas y tira el pañuelo a la basura después de usarlo. No utilices nunca pañuelos de tela.
  • No compartas vasos, cubiertos o toallas: Al haber estado en contacto con saliva o secreciones, pueden tener virus.
  • Consume vitamina C: Los cítricos, el kiwi o los frutos rojos tienen un aporte elevado de esta vitamina, que tiene un efecto desestresante y nos ayuda a prevenir los resfriados.
  • Evita el tabaco: Aunque es algo que debemos evitar siempre, en esta época aún es más perjudicial si cabe, ya que disminuye nuestras defensas y, por tanto, hace que nuestro cuerpo sea más propenso a contagiarse.

Si ya te has contagiado…

  • Medicamentos siempre bajo prescripción médica: Desde el momento en el que sientas síntomas gripales, es importante que acudas a tu médico de cabecera cuanto antes, para que te indique qué debes hacer.
  • Mantén la temperatura corporal: Abrígate bien, con especial atención a los pies, ya que el frío ayuda a que los virus se hagan más fuertes.
  • Hidrátate bien: La garganta y las fosas nasales deben estar debidamente hidratadas. Además del agua, las infusiones con miel o las sopas son muy recomendables.

Y, por supuesto, la vacuna de la gripe, sobre la que podéis saber más aquí, será tu mejor aliada.

¡Este otoño, mantén los virus a raya!

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