La mayoría de personas mayores de 65 años prefieren residir en su casa el mayor tiempo posible, es decir, prefieren envejecer en casa.

Un estudio reciente realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) indica que el 82% de las personas encuestadas eligen su hogar para pasar los últimos años de su vida.

Sin embargo, casi todos ellos son conscientes de que la ayuda en diversos aspectos del día a día, a partir de cierta edad, o en determinadas situaciones es imprescindible.

Envejecer en casa

El nivel de dependencia, la capacidad económica o la adaptabilidad del hogar son algunos de los factores principales que influyen en la decisión de contar con un servicio de atención a domicilio para envejecer en casa o trasladarse a vivir a una residencia a partir de una edad avanzada o una disminución de algunas capacidades físicas o cognitivas.

Dependencia

La situación de dependencia es uno de los factores que más influyen en la decisión de recibir ayuda en el domicilio o bien trasladarse a una residencia de mayores, ya que en muchos casos se ve disminuida la autonomía de las personas y esto les impide desarrollar tareas cotidianas. En este caso un servicio de atención a domicilio profesional es de gran valor para el usuario ya que le permite continuar residiendo en su propio hogar y estar atendido y cuidado, recibiendo apoyo en tareas de aseo, limpieza, movilidad, etc. Según la OCU, el 74% de las personas consultadas prefieren seguir en su domicilio pese a tener un considerable nivel de dependencia.

Adaptación de la vivienda

A raíz del punto anterior surgen otras necesidades que hacen replantearse la opción de continuar residiendo en el hogar o bien realizar las adaptaciones necesarias según el nivel de dependencia y movilidad del usuario. Muchas viviendas requieren un cierto equipamiento o modificación de algunas estancias y accesos para facilitar la movilidad en silla de ruedas, asearse sin riesgo en el cuarto de baño o alcanzar los utensilios necesarios en la cocina sin peligro. Un 28% de los usuarios prevén que será necesario a corto o medio plazo realizar algún tipo de reforma. Además de realizar los ajustes oportunos, contar un auxiliar que ayude a la persona a realizar estas tareas domésticas y de cuidado personal es muy positivo para favorecer la permanencia del usuario en su hogar.

Aspectos económicos

El coste económico de una residencia o de contratar un servicio de atención a domicilio es una cuestión que preocupa a los usuarios. En lo relativo a este punto, existen ayudas por parte de las administraciones públicas. Por otra parte, conviene recordar que la contratación de profesionales, con su certificación correspondiente, así como sus seguros de responsabilidad necesarios son siempre una garantía para la persona.

 

 

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