Se habla mucho en los últimos años del envejecimiento activo, un concepto que propuso la Organización Mundial de la Salud a finales de los años 90. Se trata de ponerle nombre a cómo aprovechamos las oportunidades de salud, participación, seguridad para mejorar nuestra calidad de vida a medida que nos vamos haciendo más mayores.

Porque a los mayores de 65 años, personas mayores, se les reconoce no solo el derecho, sino la necesidad de tener igualdad de oportunidades en cualquier aspecto de la vida.

Y sea de manera individual o colectiva, el sentirse activo dentro de la sociedad aporta beneficios, físicos y mentales, a cualquier persona. Porque sentirnos queridos, escuchados y tenidos en cuenta aumenta nuestra felicidad y está comprobado que el buen estado de ánimo, hace también que las dolencias físicas se lleven mejor.

En la Fundación Rey Ardid, el envejecimiento activo es uno de los pilares básicos de nuestro día a día. Desde el trabajo en residencias, servicio de cuidadores profesionales, talleres y cursos.. Porque la palabra ACTIVO está en nuestro ADN.

Los cuatros pilares básicos del envejecimiento activo son:

  1. Salud. Se deben llevar unos hábitos de vida saludable manteniendo una dieta saludable, practicando ejercicio en la medida de las posibilidades, evitar el consumo de tabaco y alcohol.. Y la salud mental o psicológica también es imprescindible para que nuestro manera de envejecer sea activo.
  1. Participación. A nuestro alrededor hay muchos colectivos, asociaciones, comunidades donde poder aportar un granito de arena. Desde asociaciones de vecinos, actividades en centros de día, talleres.. Mantener la menta ocupada en alguna tarea hace que el estado de salud mejore. O simplemente, una charla diaria con un amigo, familia o vecino, puede mejorar mucho nuestra forma de vivir el día a día.
  1. Seguridad. Sentirnos acompañados es sentirnos seguros. La soledad en las personas mayores es un factor de riesgo y esa soledad no elegida puede provocar graves patologías de salud que deriven, incluso, en una depresión.
  1. Aprendizaje. Nunca es tarde para aprender. Con tiempo libre, en la edad adulta, es uno de los mejores momentos para seguir aprendiendo. Cada vez hay más talleres, cursos o actividades de formación dirigidas a personas mayores..

La atención a las personas mayores no es para la Fundación Rey Ardid, ofrecer una cartera de servicios sino que cada actuación o acompañamiento, se convierte en un trabajo centrado en la persona; para que cada uno elijamos cómo queremos vivir y  la Fundación sea el apoyo para que esa vida sea la mejor posible.

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