Con la llegada del otoño, muchos de nosotros sentimos una ligera sensación de cansancio y nuestro estado de ánimo tiende a estar más bajo. El cambio de temperatura también hace que nuestras defensas bajen y por eso es muy importante alimentarnos correctamente: así prepararemos nuestros cuerpos para prevenir los resfriados y la gripe, además de sentirnos mejor.

  • Aumenta el consumo de frutas y verduras: Ya sabemos que no pueden faltar en nuestra mesa durante todo el año, pero en otoño sus vitaminas, fibras y nutrientes cobran aún más relevancia.
  • Hidrátate bien: Los médicos recomiendan beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día. Recuerda que también puedes tomar infusiones, como la manzanilla o el poleo menta, que tienen múltiples propiedades.
  • Las legumbres, esenciales: Nos aportan vitamina B y hierro. Este último nos hace sentirnos más fuertes y ayuda a prevenir infecciones. Podemos encontrarlo en las legumbres, pero también en los frutos secos, las espinacas, los mejillones o las almejas.
  • Come alimentos de temporada: En esta época, frutas como las mandarinas, los caquis o las granadas están más frescas que nunca. En cuanto a verduras, apuesta por las calabazas, espinacas, brócoli o setas.  Y, además, tu bolsillo lo agradecerá.
  • No te olvides del aceite de oliva: Este básico de nuestra cocina es rico en antioxidantes, que ayudan a luchar contra en envejecimiento y a controlar las enfermedades cardiovasculares. Asimismo, lo encontrarás en uvas, tomates o remolacha.

Y recuerda hacer, al menos, 5 comidas diarias: empezando por un desayuno completo y equilibrado y sin olvidar comer una pieza de fruta en mitad de la mañana y otra entre la comida y la cena.

 

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