Enfrentarse a la enfermedad de un familiar requiere fortaleza y ánimo. Si además se asume la tarea de cuidar a un ser querido durante su enfermedad, se necesitan también energía y determinación.

Ante la duda de cómo asimilar el proceso de adaptación a la nueva situación de cuidador, en el caso de no profesionales, repasamos las 4 fases principales que os pueden servir de guía, sabiendo que cada persona es diferente y asimila las nuevas etapas de forma distinta:

Fases por las que pasa un cuidador no profesional

  • Negación

Suele ser la primera fase tras recibir la noticia de que un familiar cercano padece una enfermedad. Incurrir en la negación es un método inconsciente de defensa para ocultar los miedos y ansiedades que genera el desconocimiento ante la nueva situación.

La persona cuidadora trata justificar las reacciones del familiar enfermo desvinculándolas de dicha enfermedad; evita hablar de la situación, como forma de distanciarse de la realidad.

Esta es una fase temporal y, como todas, requiere de tiempo para superarla. Eso sí, lo importante es evitar estancarse en ella tanto por el bien del cuidador, como por el bien de la persona enferma.

  • Búsqueda de información

Una vez superada la fase de negación y aleado el pensamiento de ‘¿Por qué a mí?’, llega el momento de saber a qué te enfrentas.

Los sentimientos siguen ahí, pero es el momento de ser prácticos y afrontar la nueva situación, toca ser más constructivo como cuidador buscando información sobre la patología, su evolución, implicaciones y cuidados.

Nuestro consejo en esta fase es que escuches atentamente a los médicos y, aunque es inevitable buscar en Internet, no te quedes solamente con esa información. Plantéate acudir a una asociación especializada; compartir experiencias con personas que están pasando por lo mismo puede ser un gran apoyo.

  • Reorganización:

En esta etapa seguramente perdurará la frustración y las nuevas responsabilidades te harán sentir abrumado; sin embargo, ya has tomado las riendas como cuidador y hay que sujetarlas fuerte. Ya sabes qué es lo que necesitas para hacer frente a la situación y has encontrado el apoyo necesario para afrontar tu nuevo rol, continúa con paso firme.

  • Resolución:

Es la fase final, emocionalmente hablando, en la que por fin tienes el control de la situación. Hablar sobre los sentimientos que genera el nuevo papel de cuidador cada vez cuesta menos y se vuelven a tener en cuenta aspectos más allá de la persona enferma.

Como cuidador debes saber que pedir ayuda es un paso muy importante si se siente que no se puede con la tarea o si el grado de dependencia del familiar requiere ayuda profesional.

En SOYHOGAR contamos con un equipo profesional de cuidadores y con un sistema de ayuda a domicilio con el que podemos ayudarte, consúltanos aquí.

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