Hoy se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria para rendir homenaje y reivindicar el trabajo que realizan miles de personas, arriesgando muchas veces su propia vida,  para llevar ayuda a otros.

Naciones Unidas quiere centrar la atención, este 19 de agosto de 2018,  en los millones de civiles afectados por los conflictos armados que han tenido que dejar sus hogares y luchan cada día para encontrar comida, agua o refugio seguro.

“Los niños son reclutados y utilizados para luchar o las mujeres, humilladas. Mientras los trabajadores humanitarios entregan ayuda o los trabajadores médicos atienden a los heridos y enfermos, se les ataca directamente, se les trata como amenazas y se les impide llevar ayuda y asistencia a quienes los necesitan con desesperación” asegura la ONU en su último informe.

Por eso, este año, nos invitan a unirnos al movimiento #NoSonUnObjetivo para intentar concienciar a los líderes del mundo que hagan todo lo que esté en sus manos para proteger a todos los civiles en zonas de conflicto.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) ha manifestado hoy una petición a los líderes mundiales para que protejan a los civiles y a los trabajadores humanitarios en los conflictos armados. Insisten desde Naciones Unidas que, en muchas ocasiones, el personal humanitario y médico es asesinado, lesionado y secuestrado o bien se le impide llegar a la gente necesitada.

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Según los datos del último informe de la ONU, 313 trabajadores humanitarios fueron atacados en 2017, de los cuales 139 fallecieron. La Organización Mundial de la Salud, OMS, registró 322 ataques contra trabajadores médicos.

Naciones Unidas marcó ya hace 10 años este 19 de agosto en el calendario para dar una mayor visibilidad a las actividades de asistencia humanitaria en todo el mundo. Y es que 130 millones de personas sobreviven en el mundo gracias a la ayuda humanitaria.

Es el día de ellos, de las personas que dedican sus vidas a lo demás, a proteger a los más vulnerables que se encuentran en zonas de conflicto, que han sufrido en su territorio catástrofes naturales o que viven crisis sanitarias.

Buena parte de la ayuda humanitaria se centra en suministrar alimentos, ropa, garantizar el agua y suministros básicos o dar refugio a quien no tiene donde cobijarse. Y hoy, hay que poner de relieve que en cientos de lugares del mundo se necesita ayuda y que la cooperación internacional es clave para intentar superar las desigualdades.

Cuidar a los que cuidan va en nuestro ADN y por eso, desde Fundación Rey Ardid nos sumamos a este homenaje a los miles de trabajadores y voluntarios que hacen posible la ayuda humanitaria. #NoSonUnObjetivo

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