Según la Confederación Salud Mental España, en nuestro país el 9% de la población padece algún trastorno mental leve y más de un millón de personas sufren una enfermedad mental grave. Ante esta situación son las  familias quienes se hacen cargo de los cuidados de personas con enfermedad mental en un 88%.

Existe cierta desigualdad entre las diferentes comunidades autónomas en cuanto a las ayudas y recursos disponibles para la atención de personas con enfermedad mental.

Aunque para muchas administraciones las ayudas a este tipo de colectivos son un punto importante a tener en cuenta, la realidad es que todavía no son suficientes los recursos necesarios para atender a todos los pacientes.

Desde la Confederación Salud Mental España y otras entidades nacionales vinculadas a la Acción Social  defienden el modelo actual de subvenciones mediante el cual a través del 0,7% del IRPF se garantiza la equidad y solidaridad entre comunidades. Las subvenciones del IRPF permiten a las asociaciones que integran la Confederación llevar a cabo proyectos de sensibilización en materia de salud mental, así como atención directa a personas afectadas y familiares o formación de voluntarios.

Más allá de las medidas coyunturales por parte de la Administración, existen servicios profesionales que ofrecen apoyo en el cuidado y atención a personas con enfermedades mentales de carácter leve. Tanto los familiares como los pacientes principalmente, pueden percibir numerosas ventajas en la asistencia a domicilio. Y es que para niveles leves de enfermedad aporta diversos beneficios que pueden mejorar el estado del paciente y ralentizar el avance o agravamiento de la enfermedad, entre dichos beneficios:

  • La permanencia en el domicilio favorece el establecimiento de rutinas y la realización de tareas dentro de la terapia del paciente.
  • Cuidado personalizado real. Cuando es el profesional el que se desplaza y atiende al paciente en su propio domicilio y su ambiente, se ofrece un tratamiento personalizado por definición ya que se adapta al individuo.
  • Coste asequible. La asistencia a domicilio presenta precios competitivos más asequibles que el internamiento u otros tratamientos para los pacientes.
  • Permanencia en el entorno: para los enfermos mentales la permanencia en un entorno amigable y conocido es muy favorable para su bienestar.
  • Compatibilidad con otros sistemas. La asistencia a domicilio es compatible con otras terapias o atenciones que, en conjunto, mejoran el estado del enfermo.

Si se está planteando la utilización de un servicio de asistencia a domicilio, se recomienda siempre contactar con profesionales que garanticen un servicio de calidad y adaptado a las necesidades del paciente.

 

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