La piel es uno de los órganos más delicados del cuerpo. Por eso, cuando se trata de personas mayores y durante el verano, debemos extremar las precauciones para mantenerla hidratada y protegida de agresiones externas.

Si estas vacaciones viajas con tus padres o abuelos, estos consejos te interesan.

  1. Hidratación máxima por dentro y por fuera. Además de aplicarnos cremas hidratantes, la pérdida de aguas y sales minerales a causa del sudor pueden perjudicar el estado de nuestra piel. Por eso, es importante beber abundante líquido, al menos litro y medio de agua, cada día y auqneu no haya sensación de sed.
  2. Alimentación variada. Al igual que la hidratación, los buenos hábitos alimenticios se reflejan en el estado de la piel. Frutas, verduras, zumos y alimentos ricos en antioxidantes garantizan una piel cuidada para nuestros seres más queridos.
  3. Mantener una correcta higiene. Procura no utilizar jabones demasiado fuertes, busca aquellos adecuados para pieles mayores, con un ph neutro, muy hidratantes y que mantengan la flexibilidad de la piel. Se recomienda lavarse con agua tibia y secar muy bien todo el cuerpo, especialmente entre los dedos y las zonas donde haya pliegues.
  4. Aplicar protección solar de factor SPF 50 tantas veces como sea necesario y evitar la exposición solar durante el mediodía.
  5. Prevenir la irritación o rozaduras. El calor provoca irritación en algunas zonas del cuerpo, provocadas por el propio roce con la piel o bien con la ropa o calzado. Para evitar estas dolorosas irritaciones, debemos hidratar las zonas susceptibles de sufrir rozaduras y prevenir usando ropa ligera y suave.
  6. Revisa la piel cada día. Como decíamos, la piel de las personas mayores es muy delicada y cualquier pequeña herida puede complicarse si no se toman las precauciones necesarias o no se cuida adecuadamente. Por eso, revisar manchas, rozaduras o pequeños arañazos, puede evitarnos más de un susto.

 

 

 

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