Parece imposible no asociar la Navidad a las comilonas y los excesos. En el caso de las personas mayores, si además sufren enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión o colesterol, estos festines pueden conllevar efectos negativos para la salud.Siguiendo unas pautas muy simples, podremos cuidar la salud de nuestros mayores y tener unas navidades mucho más sanas:

  • Limitar las cantidades de comida: Tras un día en el que se ha consumido más de lo habitual, es importante comer ligero y sano para compensar.
  • Masticar bien los alimentos: La falta de piezas dentales o el uso de prótesis dentales puede traer problemas de masticación, que derivarán en digestiones más pesadas. Por eso, es importante que estas personas consuman alimentos tiernos, fáciles de digerir y con la menor grasa posible.
  • No abusar del picoteo: Habitualmente, las copiosas comidas navideñas suelen ir precedidas de aperitivos también contundentes. Limitar los tentempiés es tan importante como hacerlo con la comida.
  • Cuidar el consumo de alcohol: Otro de los habituales de los menús navideños es el alcohol. Lo ideal es evitarlo y, en caso de que se tome, que no sobrepase uno o dos vasos de vino.
  • Hidratación constante: En otras ocasiones hemos incidido en la importancia del consumo de agua. En estas fechas en las que los hábitos alimentarios se alteran, la hidratación cobra más importancia si cabe y tenemos que intentar tomar 2 litros de agua al día.
  • Evitar pasarse con la sal y el azúcar: Los platos que se cocinan en estas fechas suelen tener sabores intensos, por lo que es importante tener cuidado con la cantidad de sal y azúcar que se utiliza.

Siguiendo estas pautas, podemos conseguir unos menús navideños mucho más saludables, no solo para nuestros mayores sino para toda la familia.

¡Feliz Navidad y… que aproveche!

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